Secretos de fotógrafo. Mirar para ver.

Más allá de la técnica fotográfica, los fotógrafos entrenamos habilidades que nos ayudan a expresarnos. No he leído mucho sobre ellos por lo que te voy a traer de vez en cuando, algunos de esos secretos en los que basamos la mayoría de nuestras imágenes.

Mirar para ver

Hay mucha controversia entre mirar, ver y observar en fotografía. No me interesa en modo alguno, encontrar los dogmas. Me da igual porque lo que persigo es el entendimiento, que lo que quiero explicar se entienda, alejado de verdades absolutas.

Los fotógrafos miramos cada uno a nuestro modo, hasta que vemos. Mucho antes de disparar, contemplamos lo que nos rodea para conectar con la emoción que nos provoca y decidir si disparamos o no, cuándo y cómo. A menudo la emoción ya la tenemos identificada y usamos lo que vemos delante nuestro para expresarla.

Secreto de fotógrafo. Mirar para ver. El interruptor de la luz de la escalera.
El interruptor de la luz de la escalera

Una mañana de primavera en la que oía a un par de palomas declararse amor eterno, después de haber dormido genial y acabarme el desayuno, pensé «¡joé, qué bien me siento!». Vi la luz que entraba por la ventana, blanca, suave, sutil y mientras el olor del café aún flotaba a mi alrededor, lo vi.

Lo pulso todos los días y hace un sonido característico que solo con oírlo, ya sé qué luz enciende o apaga. Sin embargo esa mañana, al mirarlo, lo vi. No tuve más remedio que ir por la cámara y hacer la foto en la que él fuera el protagonista absoluto de mi mañana.

Por eso no creo en la fotogenia, sé que solo hay que encontrar el ángulo y la luz para que todo y todos me entreguen su mejor versión. La paciencia es la virtud clave del fotógrafo, y la anticipación/previsualización el método.

Una cerilla sobre fondo blanco esperando quemarse para algo útil
Una cerilla esperando quemarse

Siempre me pregunto cómo sería una foto de todas las cosas que tengo en frente. Es como si fuera llenando un cajón en mi mente con herramientas para cuando las necesite. Todo está de foto, que la dispare depende solo de lo que quiera contar en esa ocasión.

A esto lo llamo ‘creatividad próxima‘ y te propongo el reto de encontrar imágenes bonitas de lo que tengas al alcance de tu mano ahora. Verás que el ratón del ordenador te mira de otra manera, que hay un cable sin enchufar que te pide un retrato, que el lomo de tu libro favorito es un fotón, …

Un esquiador indoor con fondo negro esquiando el cuello de una botella vacía de vino turbio
Un esquiador ‘indoor’ sobre el cuello de una botella vacía de vino turbio

A veces los adultos pensamos que no podemos jugar como juegan los niños. En fotografía es un error pensar así porque necesitamos ver y para ver, debemos mirar de otra forma y qué mejor forma que la de los niños.

¿Te acuerdas cuando jugabas sin juguetes? Me refiero a ese universo interior que creabas y en el que vivías aventuras sin fin. Hoy, reconócelo, aunque seas adulto sigues yendo a algún universo maravilloso para vivir alguna aventura. Bien, cuando sostengas la cámara, vuelve a sentirte en ese universo y que cada foto sea una aventura genial que quieres vivir.

Voluta de humo de incienso retroiluminada sobre fondo negro
Una voluta de humo

Juguemos: seguro que has visto lo estético que resultan las volutas de humo que desprende una hoguera, una cerilla, un cigarrillo, una varita de incienso, una vela, … No hace falta más para perder el tiempo viendo las caprichosas formas que toma el humo con las corrientes de aire, o con los movimientos de lo que se quema.

Voluta de humo sobre fondo negro con toques azules. Un doble ocho de humo
Voluta de humo haciendo un doble ocho

Es mágico e hipnótico. Cuando juego con humo me gusta pensar que estoy tumbado sobre un prado verde mirando al cielo y busco formas en las nubes blancas. Ese es uno de los universos que visito cuando me pego la cámara a la cara, y uno de mis secretos.

Punta de navaja oxidada en blanco y negro sobre fondo negro
Una punta de navaja oxidada

¿Qué tiene esta foto de especial? Nada para ti. Sin embargo es una foto que he querido hacer desde hace años y no la había encontrado. Me costaba mucho enfrentarme a la navaja que mi padre siempre llevaba encima, porque con ella él tenía la habilidad de transformarla en mil herramientas que resolvían otros tantos problemas, y yo no supe qué foto quería hacerle hasta reducir la forma de la navaja a su lado más útil. Simplificarla hasta que mi mensaje llegara nítido: una punta de navaja oxidada, uno de los retratos de mi padre.

Epílogo

Los fotógrafos nos entrenamos en la observación de lo que nos rodea sin prejuicios y con egoísmo. Todo lo que tenemos delante nos sirve para expresarnos, todo. Como decía Edward Weston, «pongo el objeto delante y disparo cuando me devuelve la mirada».

Otros secretos: #LaFotoDeTuVida, Previsualización, Fotografía Ombliguera, El retrato I, El retrato II