Secretos de fotógrafo V. El Retrato III

Más allá de la técnica fotográfica, los fotógrafos entrenamos habilidades que nos ayudan a expresarnos. No he leído mucho sobre ellos por lo que te voy a traer de vez en cuando, algunos de esos secretos en los que basamos la mayoría de nuestras imágenes.

¡Haz pipí para mi!

Hasta no hace mucho, la dirección de modelos no era un contenido con entidad propia en los cursos de fotografía, era una de esas cosas de ‘experiencia’. Ya no es así por suerte, ahora es una materia clave en cualquier formación de calidad.

La dirección de modelos en fotografía, en pocas palabras, es el conjunto de directrices que damos los fotógrafos a nuestros modelos durante una sesión fotográfica. Y una sesión fotográfica, también en pocas palabras, es el acto durante el que modelo y fotógrafo están juntos con el objetivo de obtener imágenes del modelo. Habrás oído hablar del ‘shooting’ como sinónimo de sesión fotográfica, pues efectivamente, es lo mismo pero en inglés.

Secretos de fotógrafo V. El Retrato III

Ya te he contado que un retrato fotográfico requiere por parte del fotógrafo de habilidades especiales: la fotogenia no existe y debes tener paciencia para sacar lo mejor de ti y de tu modelo; también te conté que el momento es lo más importante ya que la realización de un retrato fotográfico es un acto íntimo entre tú y tu modelo que siempre genera unas expectativas muy altas.

Secretos de fotógrafo V. El Retrato III

Ea, pues vamos a ello, ¿qué nos falta? Pues tener claro cómo pedir que la foto que hemos soñado/previsualizado, ocurra delante de nuestra cámara aquí, ahora y lo suficientemente despacio como para capturarla. Seguro que has visto pelis y series en las que salen fotógrafos de la leche diciendo cosas como ‘seduce a la cámara’, ‘cómete la cámara’, ‘dame amor’, y un montón de tonterías parecidas. Exacto, eso no es así en absoluto, y si lo has probado, ya te habrás dado cuenta: hay una dificultad enorme para comunicarle a tu modelo que haga algo parecido a eso que quieres. No basta con usar un tópico.

Secretos de fotógrafo V. El Retrato III

Mira, en fotografía profesional, cuando trabajamos con modelos profesionales, lo que hacemos primero con ellos es un ‘casting’ durante el que elegimos al o a los que vamos a contratar. Lo hacemos en base a un encargo cerrado con unos objetivos muy concretos, con poco espacio para la improvisación. Antes de la sesión o en el mismo inicio, reunimos a todo el equipo y damos un ‘briefing’ con el que anticipamos lo que vamos a hacer, cómo lo vamos a hacer y durante cuánto tiempo. Entonces empezamos a trabajar y unos montamos set y equipo, otros visten, otros maquillan y, finalmente, nos encontramos cara a cara modelo y fotógrafo. Para que te hagas una idea, en una sesión de este estilo, el tiempo que pasamos disparando depende del flujo de trabajo maquillaje-estilismo-foto y está directamente proporcionado con el número de integrantes del equipo: a más modelos, más tiempo disparando, a menos maquilladores, menos tiempo disparando, y así.

El funcionamiento de este tipo de sesiones no son un ‘Secreto’. Encontrarás mucha información sobre ellas y formación de calidad. Este artículo te lo escribo para enseñarte qué hacer si quieres retratar a personas que no son modelos profesionales, que no han posado nunca o que lo han hecho solo de forma amateur. Yo amo retratar precisamente a personas que no son modelos profesionales. Recuerdo perfectamente quedarme clavado sin saber qué hacer con mi pareja, familiares, amigos, al intentar un retrato y, lo que es peor, que después de hacerlo me dijeran ‘pero esto que es!!!!’. Si te ha pasado, no desesperes, es natural que pase. Tu modelo tiene nervios y miedo, y TÚ TAMBIÉN.

Vayamos por partes, como dijo Jack el destripador, y empecemos por lo primero. Si para una sesión con modelo profesional escogemos en un ‘casting’, en el resto de retratos escogemos por otros motivos: hemos conocido a alguien que nos ha inspirado, queremos hacerle un regalo a alguien que nos importa, o alguien nos lo pide y aceptamos. El caso es que ya tenemos la sesión a la vista y hay que ‘producirla’, es decir, hacer lo necesario para que sea una realidad, vamos lo que vienen siendo los detalles. Como fotógrafos, nos toca a nosotros ocuparnos de ellos: cuantos más detalles tengamos en cuenta, más posibilidades tenemos de que salga como queremos.

 El primer detalle es esa charla que yo llamo ‘el acuerdo’, con mi modelo. En ella ambos expresamos qué esperamos de la sesión, para qué queremos las fotos, cómo hemos imaginado la foto final, y cómo será la sesión. Esta charla es crítica e influye mogollón en el resultado. Básicamente resuelve tres problemas:

  1. Comenzamos a hablar y a entendernos. Es decir, empezamos a sincronizar nuestros lenguajes. Con el tiempo he aprendido que me sirve mucho crear un ‘metalenguaje’, con expresiones derivadas de alguna broma entre los dos, que luego, en la sesión, pueda usar. El esfuerzo de escuchar es el mismo que el de hablar, un retrato es algo al 50% entre tu modelo y tú, ¡escucha con muchísima atención! Contesta todas las preguntas.
  2. Es el momento de cimentar la confianza. Dirige la conversación y ten en cuenta todo lo que te diga tu modelo porque todo lo que te diga, es importante. Tranquilízalo explicándole que ambos queremos lo mismo, una foto que explote cabezas. Una cosa que me sorprende mucho es que generalmente es mi modelo el que se siente culpable por no ‘darme’ la foto ‘buena’. Siempre les explico que ambos somos responsables por igual del resultado, nos guste o no. Y hablando de gustos, dejo claro siempre que ‘me gusta’ no es lo mismo que ‘es bueno’, y ‘no me gusta’, tampoco es lo mismo que ‘es malo’. Esto grábatelo a fuego porque igual te ha pasado que si algo te gusta es bueno, y malo si no te gusta…, piénsalo, ¿ves la tontería?
  3. En esta charla hay que gestionar la expectativa. Es decir, debemos concretar el objetivo u objetivos que tengamos ambos, estar de acuerdo en buscarlos juntos y en qué podemos esperar. Por ejemplo, yo nunca retoco, es decir, nunca me ‘invento’ partes de una persona: no cambio tallas, no cambio edad, ni opero pómulos, glúteos, bíceps, abdominales, etc. Cuando edito, ‘añado salud’ a la piel, trabajo la toma para minimizar los defectos e ilumino para lo mismo. ChimPum. No llegues a acuerdos que no puedas cumplir, ni hagas la sesión sin acuerdo.

Otro detalle clave es el entorno, la logística de la sesión. Cuestiones como la temperatura ambiente y la existencia de un lavabo/camerino facilitan muchísimo que las cosas ocurran con más calidad porque nos olvidamos ambos del frío, del calor, de la privacidad y de la vejiga. Café, refrescos, agua y que no huela ‘a muerto’ son igualmente importantes siempre que se pueda. Esto no es solo para las sesiones en estudio o lugar cerrado, en exteriores uso algún bar de campamento base al que vamos y venimos según necesitamos.

Joé, me está quedando un poco largo, pero es que quiero contarte lo máximo y me encanta hablar de fotografía, mala combinación para la brevedad. Sigamos que nos dan las uvas.

He hecho mogollón de probaturas buscando palabras, expresiones, tonos de voz; y te voy a contar lo que me funciona, y por qué.

Jamás le pidas a tu modelo que te de una emoción o sentimiento, es decir, no le pidas que te de ‘felicidad’, o ‘seducción’, o cualquier otro. Sobre todo si no es un modelo profesional. Si haces eso, te ofrecerá no sin cierto reparo y con mucho esfuerzo, su propia visión de esa palabra que le digas. Invariablemente se imaginará la foto y actuará en consecuencia lo que te frustrará a ti y a tu modelo: es casi imposible que se imagine la misma foto que tú.

Las emociones y los sentimientos tienen una traducción gráfica formal desde el punto de la percepción, es decir, percibimos habitualmente que: subir las cejas es sorpresa, bajarlas enfado, fruncir los labios es tensión, separar las piernas es confianza, cruzarlas estando de pie es fragilidad, y un larguísimo etcétera. No pidas ‘alegría’, describe cómo es físicamente la alegría y deja que tu modelo lo interprete buscando sus propios registros de alegría, pero centrándose en lo que le dices. Esta materia se llama ‘Comunicación no verbal’ y encontrarás mucha información sobre ella. Te recomiendo que le dediques tiempo. Nunca toques a un modelo, háblale.

Pero el verdadero secreto de un retrato fotográfico, el auténtico, ese que todo el mundo valora como calidad suprema, es que refleje naturalidad, autenticidad. Es la piedra angular y objetivo último de los fotógrafos que amamos el retrato.

En pocas palabras, se trata de encontrar una imagen que refleje una emoción auténtica de tu modelo. Tu trabajo es crear la situación que la haga posible, dirigir para que tu modelo te la muestre y, sobre todo, apretar el botón cuando todo esté pasando.

Yo utilizo historias, microhistorias cotidianas que nos llevan a los dos a un juego. Pido a mis modelos que simulen hacer pipí para mí. Esta es la historia que, a fuerza de repetirla, domino y me brinda los mejores resultados.

Lo tengo todo listo: exposición, composición, música, acuerdo, he disparado ya algunas fotos de prueba y, con la cámara en la cara, luego de un silencio, pido ‘haz pipí para mí’, y empieza el espectáculo:

Secretos de fotógrafo V. El Retrato III

– ¿Cómo? Click.

– ¿Qué haga qué? Click.

– Estás de broma (sonriendo). Click.

– ¿En serio quieres que haga pipí aquí? Click.

Esas primeras fotos son todas de verdad, son emociones sinceras porque lo que tiene la comunicación no verbal es que es automática, que tenemos poco control efectivo sobre ella. Sorpresa, incredulidad, ‘buen rollo’, …, desfilarán por tu encuadre y solo tendrás que disparar. Cuando tu modelo vea cuándo disparas, te entenderá y dejará de imaginarse la foto.

Si tú sonríes, tu modelo sonreirá, si te pones serio, tu modelo también.

Si has hecho todo lo anterior, te pasará como a mí, que algunos modelos intentan hacer pipí de verdad y tendrás que pararlos: ¡usa esta técnica con moderación!

Pero hay más, intenta descomponer el movimiento que todos hacemos al hacer pipí, varias veces al día, todos los días. Por fases, desde la preparación del inodoro hasta que cierras la puerta al salir. Todo es algo común y lo interesante es que no hay dos personas que lo hagamos igual, y me refiero a los detalles: ¿qué hago primero, qué después, cómo sigo? El resultado final de todo movimiento no es tan ‘fotogénico’ como la transición desde la posición A hasta la B. Una sonrisa ‘Gioconda’ es una sonrisa que apenas está comenzando, por eso nos atrapa y nos sumerge en un misterio: parece una sonrisa, pero ¿será una sonrisa cuando acabe?

Ah! Antes de que me lo preguntes: sí, da igual que tu modelo sea un chico o una chica: todos hacemos pipí y lo hacemos diferente según individuos, pero también es diferente según géneros, ¿no? Pues eso, que también vale para subrayar masculinidad o feminidad si es eso lo que quieres de tu retrato. De hecho, prueba a cambiar los roles de género y flipa con el resultado: pídele a una chica que haga pipí como un chico y viceversa.

Secretos de fotógrafo V. El Retrato III. Haz pipí para mi

Por cierto, a lo mejor no te lo he dicho, pero estas microhistorias, no aparecen en la foto. Nadie salvo tu modelo y tú sabéis qué hicisteis para conseguirla.

Un baile en la embajada española en Lisboa, una mañana de domingo, un paseo por la Luna, son otras historias que te pueden ayudar para dirigir a tu modelo. Úsalas, estas u otras, centrándote en la comunicación no verbal, ese es tu trabajo, cómo es el cuerpo en cada situación, y deja para tu modelo, la parte emocional de vivir la historia. No te olvides de que esa historia debe basarse en algo que hagamos todos y sea cotidiano (vale, no vamos todos a la Luna, pero todos paseamos en una playa y se nos hunden los pies…).

Chimpum. Se me ha quedado fuera solo la parte del retrato múltiple, es decir, cómo gestionar a más de un modelo a la vez, pero es que este es el artículo más largo de la serie y no quiero ser pesado. Si quieres que te cuente algún secreto para dirigir a más de un modelo a la vez, pídemelo en comentarios y si hay bastantes, lo hago. Y sí, es complicado.

Epílogo

En mi opinión, el fotógrafo con una dirección de modelos más espectacular de largo es Peter Lindberg, un auténtico mago del retrato más actual que influye en todos. Síguelo en sus redes sociales y busca su obra, ya sabes que no te recomiendo a nadie que no sea realmente interesante.

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